Manzana de Adán | October 22, 2017

Scroll to top

Top

No Comments

El teísmo evolucionista

El teísmo evolucionista
Plácido Ferrándiz
  • On 19 de April de 2014
  • Ideología:
  • Creacionismo Tierra Joven
  • País:
  • España

¿SOMOS ‘LITERALISTAS BÍBLICOS’, y por ende, fundamentalistas religiosos?

 

Consideraciones varias en torno a esta acusación.

 

Veamos algunas razones por las que no es compatible la fe bíblica con el macro-evolucionismo darwinista, como propone el teísmo evolucionista, con la aquiescencia táctica de algunos ateos (1Jn 4:5: “Ellos son del mundo; por eso, lo que hablan es del mundo, y el mundo los oye”):

 

 

1) Es una contemporización acrítica con la ciencia secular, la adopción ingenua de una mala hipótesis indemostrada y refutada, adoptada y promocionada por el materialismo ateo, pretendiendo una fusión imposible llena de componendas malabares entre cosmovisiones radicalmente opuestas, que no satisfacen ni a unos ni a otros. Sólo un conocimiento superficial de ambas permite el intento de concordarlas.

 

 

2) Tal contemporización se realiza a costa de someter la Palabra de Dios al juicio de instancias ajenas a ella misma, sin tomar en serio sus afirmaciones conforme a sus criterios de interpretación internos, por lo que entra en contradicción con verdades bíblicas importantes.

 

 

3) El Evolucionismo está en contradicción con la creación directa y especial del universo, la vida en general, y el ser humano en particular, afirmada en Gn 1-2, que recorre toda la Biblia en multitud de pasajes. Sólo vaciando de contenido todo ese testimonio es posible armonizar la revelación bíblica con el evolucionismo.

 

 

4) Toda la Biblia considera explícitamente a Adán y Eva personajes históricos.

 

La revelación bíblica presenta a Adán como ‘cabeza corporativa’ de toda la Humanidad, de la cual hereda la naturaleza humana dañada por el pecado y necesitada de salvación, y como tipo/figura del “último Adán” (Cristo), entre los cuales se establece un paralelismo y una correspondencia (1Cor 15:22; Rm 15:12-21), todo lo cual se vuelve pura retórica si ambos personajes no son históricos.

 

¡Incluso Jesús consideró real e histórico el personaje de Adán! (Mt 19:4).

 

El cristiano se caracteriza no sólo por su fe “en” Jesús sino también por hacer suya la fe “de” Jesús, a quien reconoce como Maestro. ¿Qué discípulo digno de llamarse así osaría pensar que tal Maestro está equivocado y le enmendaría la plana?.

 

Hay quienes lo pretenden, pero poniendo en cuestión flagrantemente su condición de verdaderos ‘discípulos’ de Jesús.

 

 

5) La fe bíblica afirma que Dios hace todas sus obras con sabiduría (Sal 104:24) y perfección:

“…¡Engrandeced a nuestro Dios! Él es la Roca, CUYA OBRA ES PERFECTA, porque todos sus caminos son rectitud. El es un Dios fiel, en quien no hay iniquidad; es justo y recto. LA CORRUPCIÓN NO ES SUYA…” (Dt 32:3-5).

 

Decir que Dios está detrás del proceso evolutivo que se produce por medio de errores en la replicación del material genético que se acumulan en organismos que perduran merced al filtro de la selección natural, constituye una blasfemia contra el Dios vivo al rebajarlo como un dios ignorante y chapucero operando por ensayo-error, muy lejos del Dios sabio de la Biblia.

 

Y en estrecha relación con lo anterior, la fe bíblica afirma que la muerte, con todas sus manifestaciones anticipatorias: corrupción, enfermedad, desequilibrios ecológicos,cataclismos.., entraron en el mundo por el pecado del Hombre, y que la muerte es el ‘salario’ del pecado (Rm 15:12-21; Rm 6:23).

 

Todo eso no formaba parte de la creación originalmente. Fue consecuencia de la maldición del pecado sobre el ser humano y la Tierra. Y lo sigue siendo. No hay nada más anti-ecológico que el pecado, la transgresión de la Ley de Dios que sustenta el orden del Universo.

La creencia evolucionista, en cambio, ‘naturaliza’ (= ¡justifica!) todos esos desastres y el sufrimiento y dolor que implican para el ser humano… para luego clamar hipócritamente contra un supuesto dios cruel e injusto que permite el éxito de los más aptos (actualmente el ‘homo bilderbergensis illuminatis’) y las enfermedades, los terremotos o las inundaciones…

 

En el evolucionismo teísta, Dios queda responsabilizado de la muerte (en todas sus manifestaciones), es una anti-teodicea.

 

En una conferencia para demostrar el absurdo inmoral de la existencia de un Dios personal, el conocido polemista anti-teísta recientemente fallecido Christopher Hitchens, DANDO POR SUPUESTA LA EVOLUCIÓN, mostraba, así, la inmoralidad del supuesto Dios:

 

“Hace unos 100 mil años los humanos nacen como una especie primate. Expectativa de vida: ¿25 años? Mortalidad infantil: abundante. Enfermedades por microorganismos: aterrador. Terremotos, volcanes, salvajes peleas por territorios, por comida, por mujeres; tribalismo, aterrador también. Y por 95-95 mil años el cielo mira esto con los brazos cruzados. Con indiferencia. Con frialdad”.

 

 

Sin pretenderlo, está haciendo una acertadísima crítica al ‘teísmo evolucionista’.

 

La cosmovisión bíblica nada tiene que ver con ese escenario descrito por Hitchens. El origen, naturaleza y papel de la muerte en el modelo evolucionista general y en la Revelación son radical y absolutamente irreconciliables.

 

Submit a Comment